Los Cielos de Júpiter: El Mago de Oz

—¡¿Tus hermanos te ayudaron en el desarrollo de esa tecnología?!

Alphonse que se había mantenido silencioso hasta el momento entró en el círculo exhibiendo un rostro poco amable.

—No padre, ni Genevieve ni yo hemos ayudado a Louis con sus investigaciones, no teníamos idea que estuviese desarrollando una tecnología de invisibilidad —tomó el brazo de Louis e intentó descubrir la mano que no podía verse— esto ni siquiera es nuestra tecnología, —mientras Louis lo miraba con rostro divertido, Alphonse le sacó el guante y se lo arrojó a su padre— míralo tú mismo, intenta descubrir como funciona si es que puedes. —El viejo Rackham intentó hablar pero Alphonse no se lo permitió.— ¡No! Todavía tengo algo mas que decir, ¿qué se supone que es esto? ¿Un juicio? Este sujeto —señaló a su hermano— ha estado haciendo el trabajo que ustedes debieron hacer hace mucho tiempo; además nosotros perdimos hombres rescatando a Silvio Diaz, quien si no me equivoco es uno de los tuyos Calau ¿no es así? Entonces, ¿no merece mi hermano algo de agradecimiento?

—En efecto —intervino Andressa— las acciones de Louis merecen todo nuestro respeto y consideración, pero nuestra preocupación es otra.

—¿Eres un Profeta sí o no? —Preguntó Edmundo de la Casa Cirian cortando directamente al asunto.

—No por supuesto que no. —Respondió Louis visiblemente cansado de que le presentaran la misma pregunta de nuevo.— Soy un hombre igual a todos los demás, si fuese un Profeta las tropas de la Inquisición hace tiempo que se habrían ido.

—Si no eres un Profeta, ¿cómo es que has conseguido tanto en tan poco tiempo? —Pregunto Minter.

—¿Cómo explicas esto? —El viejo Rackham le arrojó el guante de regreso.

—¿Esto? —Preguntó Louis recogiendo la prenda— ¿No serán tan pretenciosos para creer que son los únicos capaces de crear una tecnología de camuflaje óptico? Si están pensando que la desarrollé yo solo también están en un error, tuve mucha ayuda, de muchos científicos que intentaron desarrollar la tecnología antes que yo y cuyos trabajos pueden encontrarse libremente.

—Eso no responde a la pregunta de Minter —intervino el Calau— ¿Cómo es que triunfas allí en donde nosotros hemos fracasado?

—Porque ellos, la Inquisición, están aterrorizados de mi, todas sus acciones están apuntadas a pelear a un profeta que no existe, y yo me he aprovechado de ello en cada forma posible.

—¿Y qué pasará cuando Dorothy descubra lo que hay detrás de la cortina? —Preguntó Andressa.

—Eso es lo mejor de todo, ellos desean creer, por eso nunca han dudado que yo sea un profeta.

—Nuestro tiempo se agota, —volvió a intervenir Alphonse— ¿van a ayudarnos o no?

—Hemos tardado mucho en hacerlo —El líder de Casa Cirian se puso de pie— estos muchachos están haciendo nuestro trabajo, y lo están haciendo mejor que nosotros ¿cómo podemos negarles nuestra ayuda?

—¡Porque está mintiendo! —El viejo Rackham también no se puso de pie— ¿Qué importancia tiene si es un Profeta o no? El mismo lo ha dicho, mientras la gente de la Inquisición crea que lo es, el efecto es el mismo, ¿se imaginan lo que ocurrirá si realmente consigue derrotar a la flota? ¿Quien creen ustedes que gobernará Júpiter entonces? ¡Nuestro propio falso Profeta! ¿Pero entonces quien estará en capacidad de convencer a la gente de que no es real?

—¿Lo ves muchacho? —Raulus Calau tenía una sonrisa prácticamente tatuada en su cara, pero en sus ojos podía leerse una silenciosa ira— Hubieses matado a tu padre cuando pudiste y nos hubieses ahorrado a todos este triste espectáculo. —El líder de Casa Rackham lanzó algunos improperios, pero Calau lo ignoró— Te agradezco sinceramente que hayas liberado a Silvio, y por eso tendrás la ayuda de mi gente, pero… —la sonrisa desapareció por un instante— mi cuchillo estará en tu espalda si alguna vez intentas violar el viejo principio de vive y deja vivir ¿lo has entendido?

Louis se limitó a inclinarse.

—¿Qué derecho tenemos? —Minter no se puso de pie— En verdad El Gran Profeta Gimenez creó la institución de la Inquisición para proteger a la humanidad de tecnologías demasiado peligrosas, ¿no tendrán razón al impedir nuestras investigaciones?

—Tú preguntas ¿qué derecho tenemos nosotros? —Louis se aproximó a su asiento— ¿qué derecho tienen ellos? ¿Hay tecnologías que están prohibidas? ¿Por qué? ¿Quien tomó esa decisión? ¿Gimenez? ¿Por qué no nos incluyen en sus discusiones? ¿Tienen ellos derecho a imponernos sus creencias arbitrariamente? ¿Has visto el desastre que su gobierno ha hecho en Júpiter? ¿Cómo es que todavía tienes dudas?

Minter se pasó las manos por el rostro como borrando esas dudas de su mente.

—Tienes razón, tendrás el apoyo de Casa Minter también.

—¿Está decidido entonces? ¿Todos apoyaremos a Louis? —Andressa también se puso de pie también.

—No, yo no estoy de acuerdo, nunca cometeré el error de darle mas poder del que ya tiene. —El Viejo Rackham no se dejaría convencer.

Genevieve se aproximó al asiento de su padre desde atrás.

—¿Qué dirán las gentes de Ciudad Julia cuando se enteren que fuiste el único en oponerse?

—¿Y quien se los dirá? Se supone que esta reunión es privada.

—Se los diré yo misma.

El Viejo y la muchacha tuvieron un breve duelo de miradas, pero eventualmente él capituló.

—Renuncio, y te nombro a ti Alphonse líder de Casa Rackham, haz lo que quieras, pero recuerda mis palabras, te arrepentirás de cada onza de poder que le des a tu hermano.

El antiguo líder de Casa Rackham salió de la sala sin esperar nada mas, Alphonse subió al asiento que su padre había vaciado.

—Alphonse, el Viejo Rackham, tiene un cierto tono ¿no lo crees Genevieve? —Louis miraba a su hermano con una sonrisa un tanto parecida a la del Calau.

—Alphonse, el Viejo Rackham, me gusta como suena —Genevieve se sentó en el reposa brazos de la silla de su hermano mayor.

—Deberías ser tú quien liderara Casa Rackham Louis, —Alphonse parecía dispuesto a cederle el mando a su hermano menor en cualquier momento— ya derrotaste a nuestro padre una vez cuando eras apenas un muchacho.

—Tú eres ideal en ese puesto Alphonse —Pero Louis no estaba interesado.

—Entonces ¿todos estamos de acuerdo? —Andressa Cera interrumpió la chachara de los hermanos.

—Todos estamos de acuerdo —Alphonse el Viejo de Casa Rackham también se puso de pie.

—Entonces queda acordado, las Casas de Asesinos se unen a la rebelión bajo el comando de Louis Rackham.

—Muy agradecido —Louis se inclinó brevemente de nuevo frente a cada uno de los líderes incluido su hermano.

—Por ahora disfruten de la hospitalidad de la ciudad sin nombre, —los invitó la Cera— pero mañana tenemos que discutir nuestros planes.


Cuando iban de camino a sus habitaciones en la privacidad del elevador Alphonse apuntó al guante de Louis.

—Esa tecnología ¿de donde la sacaste?

—También se la robé a Meyers, afortunadamente creo que todavía no recuerda que también estaba investigando un camuflaje óptico.

—¿Por qué no les dijiste eso simplemente? —Preguntó Diana— ¿No nos habrías ahorrado un montón de problemas?

—El Mago de Oz le presentaba una apariencia diferente a cada persona con la que hablaba ¿recuerdas? De esa manera los impresioné mejor, ¿no lo crees?

Pero Diana ni asintió ni negó.

—Me pregunto ¿cual rostro me presenta el Mago de Oz a mi? —Alphonse miraba a su hermano intensamente.

Pero Louis solo mantuvo su sonrisa y evitó la mirada.


Los otros cuatro líderes de las Casas de Asesinos permanecieron un momento en la sala.

—No puedo quitarme de encima la sensación de que acabo de estar en presencia de un autentico Profeta —Andressa se sacudió como quien se quita algo desagradable de encima.

—Necesitamos a este muchacho, sea Profeta o no; pero no podemos hacer oídos sordos a las advertencias del antiguo Viejo de los Rackham. —Minter miró a sus compañeros para saber qué pensaban ellos.

—Espero que no sea necesario matarlo, pero estaré preparado. —El Calau sacó la daga que no lo abandonaba nunca.

—Yo también espero que no sea necesario, pero tendremos que prepararnos bien, quienes han intentado oponérsele no han tenido mucha suerte. —El Cirian se llevó la mano al pecho.— Pero si se convierte en un tirano, que sea el último tirano que se atreva a intentar gobernar Júpiter.

 

Los Cielos de Júpiter continúa este Miercoles 14 de Mayo de 2014

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Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo. Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

6 comentarios en «Los Cielos de Júpiter: El Mago de Oz»

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