Las piezas del Destructor flotaban a la deriva en el vacío, ante aquel espectáculo las naves de la Inquisición dejaron de disparar sus armas láser casi de inmediato.
—¡Han dejado de disparar! Continúen avanzando. —Sheila podía ver en una proyección holográfica como las dos flotas se aproximaban cada vez mas.— Esta es nuestra oportunidad.
La flota de la Inquisición estaba dividida en dos piezas, la primera, una enorme cantidad de naves que había dominado las órbitas de Júpiter por mas de quince años pero cuya tecnología había sido superada por la habilidad y tenacidad de los Jovianos; la segunda, un grupo considerablemente mas pequeño de aparatos de combate, pero con una tecnología muy superior a la que había tenido disponible la Inquisición en Júpiter hasta entonces.
La representación holográfica mostraba como estas dos flotas también comenzaban a aproximarse.
—Los refuerzos estás saliendo de su escondite Louis, las naves son muy diferentes.
—Tiene cierta lógica. —Louis retornaba al puente y se comunicaba con Sheila a través de las pantallas.— Sobre todo ahora que entendemos mejor como piensan los Inquisidores. Ellos nos han prohibido un montón de tecnologías durante centurias, pero eso no quiere decir que ellos mismos se hayan inhibido de desarrollarlas.
—¿Cómo es que no habíamos visto esas tecnologías en Júpiter antes? —Intervino Diana sin entender muy bien.
—Pueden haber muchas razones, pero si te pones a pensar que en estos momentos viajamos en un crucero que antes pertenecía a la Inquisición, creo que hay una razón muy obvia, les aterroriza la idea de que siquiera veamos nuevas tecnologías en acción.
—Y tienen razón en estar asustados. —El Profesor Meyers se detuvo al lado de Louis.— Acabamos de demostrar que tenemos la capacidad de adaptarnos muy rápidamente a todos los trucos que nos lanzan. Nuestro amigo Louis ha demostrado una comprensión de la óptica como nunca antes había visto.
—Miré tus notas y las de Pasternack. —Rackham mostró una sardónica sonrisa.— Los tres estábamos trabajando en lo mismo, y ninguno se preocupó en bloquear el acceso a sus notas, así que en el momento decidí que no estaría mal darle un ojo a lo que ustedes estaban investigando.
—En el momento y cuando tu lo desees muchacho. —Dijo el Profesor Pasternack sintiéndose orgulloso de haber sido parte de aquel contragolpe.
—Siento arruinar su fiesta amigos. —Sheila también sonreía.— Pero ¿qué es lo que vamos a hacer?
—Vamos a enfrentarlos.
—¿Seguro Louis? ¿Aún sin saber a que nos enfrentamos?
—Diana, la opción es regresar a Júpiter con la cola entre las patas y esperar a que regresen a gobernarnos por otros quince años.
—Estamos entrando en rango de nuestros cañones, ¡fuego a discreción! —A la exclamación de Sheila las naves Rebeldes comenzaron su descarga.
En el vacío del espacio los disparos resultaban silenciosos, solo podías escuchar el recular de la nave en que ibas; sin embargo los fogonazos eran deslumbrantes. La formación Rebelde brillaba de forma incandescente a medida que cada cañón a bordo de las naves era disparado en dirección de los Inquisidores.
Los diminutos proyectiles atravesaban la distancia a una sorprendente velocidad, pero antes de que fueran capaces de alcanzar las naves de la Inquisición fueron golpeados y evaporados por los láser enemigos.
—Están usando sus armas láser como una suerte de escudos. —El Profesor Pasternack lo veía en sus instrumentos y le costaba creerlo.— ¿Cómo es posible que puedan controlar el foco de las armas láser de esa manera? Son millones de pequeñas balas y sin embargo parece que pueden con todas.
—No es tan imposible como crees, —Louis se aproximó a la estación del Profesor Pasternack para observar por si mismo.— Si nosotros con nuestros cañones podemos destruir sus misiles, no es tan extraño que ellos puedan detener nuestras balas con sus láser.
—Pero te equivocas Pasternack. —Había un ligero tono de triunfo en la vos de Meyers.— No están deteniendo todas nuestras balas, al menos un diez o quince por ciento de nuestros disparos están haciendo blanco.
—Y a partir de eso todavía podemos hacer algo. ¿Sheila escuchaste eso?
—Lo escuché Rackham. —Dijo la Almirante apareciendo de nuevo en las pantallas.— Pero un diez o quince por ciento no es muy óptimo que digamos.
—Pues es lo que tenemos, ordena que todas las naves se enfoquen en una sola de las naves enemigas que posea armas láser.
—¿Todas nuestras armas en un solo objetivo? ¿No es eso mas bien contraproducente? Así será mas fácil para ellos ubicar y destruir nuestras balas.
—Eso no tiene importancia, ya les resulta demasiado fácil, lo que queremos es obtener los mejores resultados de los recursos que tenemos, así que enfoca todos nuestros disparos, incluso lanza nuestros misiles.
En la mirada perpleja de Sheila podía leerse que no estaba nada segura de aquello, pero apretó sus hermosos labios y no dijo nada. En la proyección holográfica que tenía frente a si seleccionó el modelo de una nave enemiga que estaba ubicada en una esquina de su formación y dio la orden.
—Atención flota, esta nave será nuestro único objetivo, todas nuestras armas deben enfocarse a disparar sobre esta única nave. Sé que parece una idea loca, pero viene de nuestro amigo Louis, y ya sabemos que hasta sus ideas mas alocadas terminan siendo interesantes, así que vamos a probarlo, todo mundo ¡abran fuego!
Balas y misiles surgieron de la flota rebelde nuevamente casi como un chorro de destrucción y en efecto los láser enemigos los interceptaron rápidamente destrozándolos prácticamente a todos, pero las pocas armas que consiguieron alcanzar al navío enemigo consiguieron hacerle un tremendo daño, no tardó mucho antes de que la nave tuviera que abandonar la formación y retirarse tras la protección de sus compañeras.
—No logramos destruirla, pero ha quedado inutilizada, este es nuestro nuevo objetivo. —Sheila apuntó otra nave que estaba en el otro extremo de la formación enemiga.
Las armas dispararon nuevamente y el efecto fue incluso mas contundente pues aunque la nave Inquisidora intentó escapar tambaleantemente fue convertida en trizas por los ataques Rebeldes.
—¿Por qué en esta ocasión no defendieron esta nave igual de bien que antes?
—Sus armas no funcionan con magia, tienen límites, no creo que puedan continuar disparando de esa manera infinitamente. —Explicó Louis.
—Hay otro detalle que no estás tomando en cuenta Louis. —El Profesor Pasternak hizo aparecer una representación holográfica de la batalla en medio del puente.— Las armas láser están vaporizando nuestras balas, pero los gases producto de esas balas están quedando allí entre nuestra formación y la suya, si lo miras bien se ha creado una especie de nube de vapores en medio. —El Profesor tenía razón, aunque era muy tenue había una nube de partículas y gases flotando allí.— Y eso está protegiendo a los proyectiles que vienen a continuación, es decir que cada nuevo disparo es mas eficiente que el anterior.
—Es usted muy perspicaz Profesor, ¿cómo podemos aprovechar esto en nuestro beneficio? —Pero el Profesor no tuvo oportunidad de responder a Louis, en la representación holográfica pudieron ver como la formación de naves de la Inquisición se lanzaba al ataque.— Se acabó el jueguito del gato y el ratón, comienza la batalla verdadera.
Los Cielos de Júpiter continuará el Miércoles 25 de Junio 2014
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