Los Cielos de Júpiter: Recolectar las Piezas

Las fuerzas Rebeldes se recuperan de sus pérdidas en la batalla de la Universidad.

La voz de Louis estalló en medio del puente del crucero.

—¡No podemos permitir que la Inquisición cometa semejante afrenta sin castigo! —apuntaba como un maníatico al holograma que representaba la batalla inventando una estrategia en mitad del aire— ¡Tenemos que reagruparnos y atacar!

—No podemos combatir contra un enemigo que utiliza este tipo de armas —Dijo Diana acercándose y sosteniendo sus manos detuvo el frenético gesticular de su amado.Nuestra flota está dispersa y es demasiado tarde para reagruparnos.

—Tendremos nuestra venganza, no ahora, pero el momento se acerca. —Meyers puso una mano en el hombro de Louis.

—Los sacaremos de Júpiter mas temprano que tarde. —Pasternack puso su mano en el otro hombro— Pero por el momento ya hemos perdido suficiente gente.

Louis se limitó a asentir en silencio.


Las naves habían ido regresando paulatinamente a Ciudad Julia, ahora que Alphonse gobernaba a la Casa Rackham la ciudad estaba prácticamente a la disposición de las fuerzas rebeldes. Alphonse y Genevieve llegaron a la residencia que le había sido designadas a Louis y su equipo. El lugar era amplio y adornado con esmero, ubicado en mitad del establecimiento orbital junto al río artificial principal. Louis hubiese preferido algo menos suntuoso pero los hermanos insistieron en que el benjamín solo merecía lo mejor; Diana por otra parte parecía muy complacida con la residencia y durante los días de su estancia se había ocupado de poner su toque personal en cada rincón. El lugar semejaba una enorme mansión renacentista pero aquello solo era una apariencia externa pues en su interior funcionaban los cientos de experimentos de Louis, Meyers y Pasternack.

Sin anunciarse Genevieve y Alphonse penetraron en una sala en donde podía escucharse una animada reunión, pero se quedaron de piedra al toparse con Raulus Calau en medio de la habitación.

—¿Sabías que Silvio era mi hijo? —El líder de la Casa Calau se dirigía a Louis, había dolor en su rostro, pero no mostraba agresión, ni siquiera se volteó a mirar a los recién llegados.

—¿El apellido Diaz era solo una artimaña para ocultar su herencia?

—Por supuesto, los Calau no somos Casa Rackham que se da el lujo de exhibir a sus hijos con sus verdaderos nombres en todas partes, nosotros hemos tenido que desarrollar ciertas sutilezas.

—¿Como la sutileza de entrar en Julia sin ser detectado? —Intervino Alphonse.

—La seguridad de Casa Rackham ya no es lo que era si un viejo asesino logra escabullirse en silencio hasta el hogar del hermano menor. —La insidiosa sonrisa volvió brevemente al rostro de Raulus.

—Lamento tu perdida Viejo Calau… —Dijo Louis torpemente.

—No lo lamentes, Silvio y los hombres que murieron con él bien sabían a lo que se enfrentaban, pero dime ¿que estás planeando para vengar su muerte?

—Lamentablemente no puedo hacerlo, nuestra derrota en la batalla de la Univeridad de Ganímedes solo demuestra lo que nuestra querida Sheila nos ha venido advirtiendo desde el principio, la Inquisición nos espía a cada paso damos y en cada palabra que decimos.

—O pensamos —agregó la D’Aramitz quien también estaba presente en el lugar.

—Pero no se preocupen en este momento nuestros amigos Violeta, Waldemar y Allan están llevando a cabo una misión que va a diezmar severamente la habilidad de la Inquisición de causarnos daño. —Louis intentaba darles algo de esperanza sin explicar demasiado.

—¿Que hay de cierto sobre ese rumor de que la Inquisición utilizó un arma nuclear para destruir la Universidad de Ganímedes?

—Es totalmente cierto, todos estuvimos allí y somos testigos de la infamia. —El Profesor Meyers estaba profundamente ofendido por aquel hecho; por otro lado Diana, Louis y Pasternack todavía parecían tener dificultades al hablar de lo ocurrido.

—¿Estamos todos de acuerdo que eso es totalmente intolerable y que esta guerra ahora ha tomado otro cariz? —Preguntó Calau mirando a Louis de soslayo.

—El cariz que ha tomado es que ahora no tenemos modo de saber cuando nos atacarán con armas nucleares, tenemos que descubrir en donde guardan sus ojivas nucleares y si están produciendo mas.

—Yo creo que el lugar en donde las están escondiendo es bastante evidente. —Meyers caminó hasta la mesa en donde Louis estaba sentado rodeado de una multitud de panatallas flexibles y modelos holográficos de mas de una docena de proyectos.— ¿Donde nos escondimos nosotros cuando estábamos trabajando con nuestros reactores nucleares?

—¿El Torus de Io? —Respondió Diana quien se sentaba junto a Louis.

—No creo que hayan tenido la misma idea que nosotros, pero la Inquisición tiene una poderosa fuente de radiación que bien podría enmascarar las ojivas al igual que el Torus lo hizo con nosotros. La Nave de Batalla Supremo Conocimiento tiene los reactores nucleares mas grandes que hayamos visto en Júpiter, ¿no es ese el lugar ideal para ocultar sus ojivas?

—Ya entramos en la Supremo Conocimiento una vez… —Apuntó Louis.

—Sí y fue un desastre. —Agregó Sheila.

—Pero si vamos a volver a intentar otra incursión yo estoy dispuesta a ir, creo que podrían tener a mi padre todavía en esa prisión. —Diana parecía ser la única entusiasmada ante la idea.

Louis levantó la mano para detener los ansiosos pensamientos de Diana.

—Antes de planear ninguna misión en la Supremo Conocimiento, necesitamos primero esperar los resultados de la misión de Violeta Waldemar y Allan.


Waldemar admiraba las sulfúricas nubes de la atmósfera joviana mientras pasaban por debajo de su recién estrenada fragata, el nuevo puente se sentía bastante solitario sin Perceval a su lado, había sido poco tiempo el que Percy había servido a su lado, o al menos ahora se le antojaba poco tiempo, pero el muchacho había sabido ganarse su admiración. Pero no dudaba que lo haría mucho mejor como Capitán de la corbeta Riqueza Prospera.

—Capitán Sanchez nos aproximamos al tercer punto de la misión.

—Excelente Tamara, proceda con precaución.

Después de entregar el prototipo a Sheila, habían sido ellos, Violeta, Allan y él los adjudicados con las nuevas fragatas, sin embargo para esta particular misión las naves habían sido equipadas de forma curiosa, nada de misiles, en su lugar…

—Procedemos a desplegar sonda Capitán.

—Proceda Señorita Tamara.

El escándalo producido por los extremos vientos de la atmósfera joviana podía escucharse por toda la nave mientras las compuertas se abrían para desplegar la sonda.

Rackham no le había explicado demasiado bien a nadie cual era el propósito de aquellos misteriosos aparatos, lo cierto es que las tres fragatas estaban llenos a rebosar de ellos. Poseían una tecnología que Waldemar fácilmente calificaba de «brujería» pues eran capaces de volar por si solas dentro de la terrible atmósfera de Júpiter.

La sonda salió de la nave y comenzó a volar relativamente en el mismo sitio ¿cual era su propósito? No lo sabrían hasta que terminaran la misión.

Las tres fragatas viajaban en una formación relativamente cerrada, la masa de las naves les permitía soportar mejor los vientos del gigante gaseoso, Waldemar incluso se sentía mas seguro mirando las nubes de azufre que apenas meses atrás le causaban terror. Cada fragata se iba alternando en la tarea de desplegar las misteriosas máquinas; varias horas mas tarde fue Allan quien sacó la última, en total habían sido trescientas de aquellas sondas las que colocaron en el interior de la atmósfera.

—Nuestra misión aquí está terminada Capitán Waldemar.

—Entonces envíe la señal que nos indicó Rackham.

La Oficial Tamara obedeció al momento.

—La sonda ha reconocido la señal, y ahora parece que está saliendo de la atmósfera…

—¿Sabemos con cual intención?

Tamara estudió sus instrumentos por un minuto y luego transfirió las imágenes a la consola del Capitán.

—Se dirige a atacar un satélite de la Inquisición…

—Oh… Astuto Louis, así que ese es tu plan. —Mientras Waldemar murmuraba la sonda destruyó el pequeño satélite artificial de la Inquisición.

—Todas las transmisiones de la Inquisición están muertas. —Anunció Tamara.

—Dejar a la Inquisición ciega sorda y muda…

Pero entonces el rostro de Louis apareció en las pantallas sustituyendo todas las transmisiones de la Inquisición.

—Ciudadanos de Júpiter…

 

Los Cielos de Júpiter continuará el 23 de Mayo 2014

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Lobo7922

Creador de La Cueva del Lobo.

Desde muy joven me sentí fascinado por la Ciencia Ficción y la Fantasía en todas sus vertientes, bien sea en literatura, videojuegos, cómics, cine, etc. Por eso es que he dedicado este blog a la creación y promoción de esos dos géneros en todas sus formas.

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