Júpiter era demasiado colosal para que incluso la nube de ciudades y naves de Kamelia pretendiera establecer vigilancia sobre toda su esfera, así que del lado opuesto del punto donde orbitaba Calisto, las ciudades de Júpiter se permitían el lujo de escapar de la terrible atmósfera del gigante gaseoso y tener una existencia lo mas normal posible.
—Hay reportes de pequeños grupos de naves terranas intentando atacar algunas ciudades, pero cuando nuestras fuerzas llegan al lugar no encontramos pruebas de ningún ataque. —Pasternack pasaba rápidamente por los reportes en su canal subconsciente y le iba leyendo a Louis lo que sentía merecía destacarse.— La gente está nerviosa.
—Lo que me aterra es que consigan infiltrar una de nuestras ciudades y ni nos enteremos, ¿te imaginas que volvamos a vivir algo como lo de unos meses atrás? Vuelvo a repetirte, esto de sacar las ciudades de la atmósfera protectora de Júpiter es una locura.
—Louis, la gente no puede vivir en el interior de un gigante gaseoso para siempre, no digamos ya por cuestiones técnicas ni económicas, pero el solo mirar perpetuamente una nube de azufre por tu ventana tiene una cierta cualidad que enerva hasta al mas calmado.
—Pero Pasternack, la seguridad… —Rackham se detuvo a si mismo.— Tienes razón, ¿por qué razón estamos luchando si nuestros ciudadanos tienen que vivir en miseria, tienes toda la razón, pero quiero mas vigilantes.
—Eso es mas fácil, pero ahora que hablas de miseria, ¿has visto las holografías que han conseguido nuestros astrónomos de las ciudades de Kamelia?
—No ¿por qué?
—Esto no te va a gustar.
Se encontraban en uno de los nuevos astilleros revisando la producción de las nuevas naves y la actualización de las naves viejas a las que les estaban cambiando los reactores, agregando nuevas y mejores armas, y colocando el novedoso escudo de fuerza.
El Profesor se sentó en uno de los bancos del corredor y comenzó a buscar las holografías para proyectarlas.
—Siéntate, esto va para largo, y es mejor que estés sentado.
Rackham obedeció a su Maestro en silencio pero cada vez mas preocupado, Pasternack no era un sujeto de exagerar de aquel modo.
—Aquí están, observa esto.
Amplió uno de los hologramas que detallaba una de las ciudades enemigas.
—En esta área es donde se supone que van emplazados los espejos y las placas solares, pero no son estúpidos como puedes ver ya no hay nada de eso, sabían que a esta distancia del sol les iban a servir de bien poco, pero ¿no notas nada extraño?
—La desinstalación debe haber sido todo un desastre, solo observa como arrancaron las piezas aquí y aquí.
—En efecto, pero hay algo mas, observa con cuidado. —Pasternack amplió el holograma un poco mas.
Podía verse los pequeños edificios a través de los enormes ventanales en los anillos habitacionales.
—¿Las luces en el interior de los edificios están encendidas. ¿Están a oscuras? ¡¿Desde cuando están así?!
—Precisamente, nos llamó la atención que todas las tomas que hacíamos mostraban que todas las ciudades parecían estar a oscuras, así que revisamos nuestros archivos astronómicos y tenemos muchas razones para creer que toda esta gente ha estado viviendo en una noche perpetua prácticamente desde que salieron del sistema Tierra-Luna.
—No lo creo, estarían volviéndose locos, ¿una noche de tantos meses? ¿Estás seguro que no tienen ninguna forma de iluminación ambiental?
—Mas allá de lamparas en las avenidas, calles y en sus casas, no, un detalle interesante es que mucha gente parece estar viajando continuamente a los anillos agrícolas sin ninguna razón, imaginamos que para animarse con la luz que proyectan sobre las plantas en esas zonas. Pero no termina allí, déjame mostrarte mas. —El Profesor hizo aparecer otro holograma y lo amplió para que Rackham viera en detalle.— ¿Puedes ver ese vapor?
—¿Están perdiendo atmósfera? ¿Por qué no lo reparan?
—Lo curioso es que no ocurre en un solo lugar, está pasando en múltiples lugares a través de prácticamente todas sus ciudades, hemos visto que lo reparan, pero solo para que el problema vuelva a aparecer en otros lugares.
—¿Tienes idea por qué? No puedo encontrarle el sentido. —Rackham acostumbrado a vivir en una ciudad orbital durante toda su vida aquello le resultaba un absurdo total.— ¿Por qué razón permitir que el aire se pierda así?
—Meyers creía que tal vez el acelerado viaje has aquí podía haber dañado la estructura básica de las ciudades orbitales, y que lo que veíamos era la consecuencia, pero hicimos nuestros cálculos y aunque eso pudo haber empeorado la situación, se nos hace claro que estas ciudades han estado perdiendo aire desde hace muchos años, es algo así como natural.
—¿Puedes explicarme como calculaste tal cosa?
Pasternack amplió otra parte del holograma. Podían verse unas manchas amarillentas y naranja a lo largo de la superficie de las ciudades.
—Observa esto, hay oxidación en el casco de algunas de esas ciudades, eso solo puede significar que en medio del vació del espacio, ha habido un montón de oxigeno corriendo durante muchísimo tiempo.
—Muy bien, pero ¿por qué no lo reparan?
—En eso estamos tan extrañados como tú, pero mi teoría es que el daño es tan amplio que simplemente no pueden hacerlo, por otro lado tambien me pregunto, ¿por que la propia gente de las ciudades no lo hace? ¿por qué los ciudadanos independientes no toman acción y reparan sus propias ciudades sin ayuda externa? Y he tenido una idea, quizá la gente no tenga acceso a las herramientas para hacerlo, tal vez la gente no tiene idea de como hacerlo.
—Eso no tiene ninguna lógica Profesor.
—Lo sé, lo que verás a continuación es aún peor.
Pasternack volvió a manipular la holografía y mostrarle otra zona de Kamelia.
—¡¿Qué es eso?! Parece… —Louis no se atrevió a decir lo que veían sus ojos.
—Sí, eso son cadáveres de seres humanos, quiero que los mires con cuidado, sé que es terrible, pero hay algo que yo entendí, y quiero que también tú lo entiendas.
Controlando los deseos de apartar la vista, Louis miró nuevamente.
—Están desnudos… ¿por qué están desnudos? —Rackham no podía comprender aquello.
—Porque sus ropas son mas valiosas que su dignidad. —Le respondió el Profesor con un rictus de amargura en los labios.
Louis se puso de pie tratando se sacudir la imagen de sus ojos y la idea que Pasternack acababa de sugerirle. Pero el Profesor continuó:
—Lo que estamos viendo es algo que sucedió en el lejano pasado cuando la humanidad habitaba solo en la Tierra, la gente sobra, un concepto que para nosotros aquí en Júpiter es casi blasfemo, nosotros siempre necesitamos mas personas, cuidamos que nuestros ciudadanos vivan muchos años y tengan muchos hijos, porque nuestro nivel de población es muy bajo, pero piénsalo ahora desde el punto de vista de ellos, allá en la Tierra. Su población es tán gigante, que la gente simplemente no es importante. —Pasternack apuntó al holograma pero Louis no miró.— Lo que vemos aquí es que tuvieron tiempo para quitarles las ropa pero no tuvieron tiempo para disponer de sus cuerpos con dignidad; la ropa era importante, la gente no.
—Entre mas averiguo menos pienso en ellos como enemigos si no como en unos pobres desgraciados que terminaron del lado equivocado de esta guerra.
—Exacto. —El profesor asintió enfáticamente.— Tenemos que dejar de pensar que estamos en guerra con esta pobre gente, en lugar de eso, piensa que los estamos rescatando de una vida horrible, y tenemos que hacerlo rápido.
—¿Crees que los Inquisidores nos dicen la verdad? ¿Crees que el sujeto de verdad está aquí?
Pasternack no respondió pero el gesto de amargura se hizo mas amplio en sus labios mientras manipulaba el holograma para mostrar una enorme ciudad orbital, iluminada, muy límpia y custodiada por un montón de naves de todo tamaño.
—No sé quienes vivan aquí, pero me parece que es muy posible que sea la residencia de nuestro supuesto Profeta.
Los Cielos de Júpiter continuará el Viernes 17 de octubre 2014
Discover more from La Cueva del Lobo
Subscribe to get the latest posts sent to your email.





Wow eso no lo vi venir, es tremendo toque.
Este capítulo ha gustado bastante.
Es que nunca había pensado que la situación terrestre era así, eso hace que los Marcianos no sean tan malos a nuestros ojos. No recuerda también la relación entre religión y dominación.
Desde el punto de vista de los Jovianos, los Marcianos eran lo peor, pero era que no habían visto la situación de la Tierra…
Totalmente cierto. Aunque los fanáticos religiosos siempre caen
Siempre caen mal….
Ahora es cuando vamos a ver fanatismo 😉