Icono del sitio La Cueva del Lobo

Los Cielos de Júpiter: Voz interior

Salieron corriendo como si todos los demonios vinieran tras su huella, y activaron el camuflaje óptico en cuanto sintieron que no sería demasiado sospechoso, se ocultaron por detrás de un edificio que parecía semi abandonado y donde no podían ver a nadie mas.

—Nadie nos persigue. —susurró Louis mas para asegurarse que los otros seguían con él antes que para apuntar a lo obvio.

Alphonse fue el primero en desactivar su traje y se sentó en el suelo. Los otros lo imitaron, intercambiaron miradas entre si como inseguros qué decir.

—¿Qué demonios acaba de ocurrir? —Se atrevió a preguntar Diana.

Alphonse y Louis eran casi incapaces de apartar la mirada el uno del otro.

—¿Significa esto que también hay otra Genevieve? —La hermana Rackham lo preguntaba medio en broma, pero el pensamiento le aterraba.

—¿y otra Diana? ¿Hay copias de nosotros por toda Kamelia? —Diana quería que alguien le pusiera sentido a todo aquel soberano absurdo.

Louis se puso de pie y volvió a mirar por la esquina del edificio, acababan de atacar a varios oficiales del ejército de Kamelia y nadie los perseguía, aquello era sospechoso.

—No sabemos si habrán otros dobles, sabemos que hay un doble mío y un doble de Alphonse, podemos sospechar que hay otros dobles, y debemos averiguarlo, pero no podemos dejar que esto nos enloquezca. —Louis decía aquello para ordenar sus propias ideas.— Pero tengo que admitir, en cierta forma me alivia ver que no soy el único con un doble.

Alphonse también se puso de pie y miró por la otra esquina.

—Lo que acabas de decir no tiene sentido, pero es que nada parece tener sentido ahora. —Los ojos de Alphonse saltaban de uno a otro intentando encontrar una respuesta.— Se me acaba de ocurrir una idea muy loca, a Louis yo lo vi nacer, soy testigo de que no es un clon, pero ¿qué hay de mi? La única persona que recuerda mi nacimiento es nuestro padre, y ahora está enloquecido, ¿será esto lo que enloqueció al Viejo Rackham? ¿Sería de esto que nos advirtió durante tanto tiempo?

—Ya las cosas son bastante complicadas como están, no incluyamos al pobre anciano por favor. —Genevieve sacudió la cabeza.— El hombre odiaba a Louis porque lo derrotó en un combate cuando apenas era un niño, no lo compliquemos mas.

—No, yo conozco a mi padre, él no era un demente y siempre trató de advertirme…

—Imagino que su recomendación ahora que tú también tienes un doble sería que te lanzaras al vacío del espacio sin escafandra…

—¡Deténganse! —Louis interrumpió la discusión entre sus dos hermanos.— Lo están haciendo de nuevo, nos están separando, están sembrando el caos entre nosotros, cada vez que aparece uno de esos malditos doppelgänger todos enloquecemos y comenzamos a discutir, recuerden lo que ocurrió cuando apareció el primero, ¿cuanta gente murió por nuestro descuido? —Tomó un largo sorbo de aire.— ¿Cual era nuestra misión aquí? Matar al supuesto Profeta, yo digo que nos concentremos en eso y averigüemos después qué es todo este enredo de los dobles, por el momento tenemos una prioridad, ¿queremos que las ciudades de Júpiter terminen como esta? Entonces tenemos que ponernos a trabajar.

Los otros lo miraron por un par de segundos antes de reaccionar, pero finalmente Alphonse habló:

—Muy bien hermanito, ¿y cómo se supone que lo haremos?

—Bueno, he escuchado que los Profetas están en alta demanda en esta zona. —Louis se arrancó la barba falsa.— Y resulta que yo tengo uno.

—Esa es una movida muy arriesgada Louis. —Había preocupación en la voz de Diana.

—No te preocupes amor mío, ¿este idiota quiere burlarse de mi imitándome? Creo que nadie puede imitarme mejor que yo mismo. —Tomó una última inspiración profunda.— Síganme no muy de cerca.

Volvió a salir a la calle caminando con prestancia y aplomo y volvió a dirigirse a la zona del puerto espacial donde se arremolinaba la gente.

«Espero que en este punto ya te hayas calmado.»

La voz se escuchó en su cabeza como si fuera la suya propia, pero no era así, la alternativa le heló la sangre.

«¿Quien eres?» —Preguntó sin dejar de caminar.— ¿Cómo obtuviste acceso a este canal subconsciente?

«Evidentemente yo soy tú y tú eres yo. Tengo acceso a este canal porque es mi canal.»

«No hay nada evidente en semejante jerigonza. ¿Cómo puede ser mi canal subconsciente personal ser también el tuyo?»

«Ya te lo expliqué, somos la misma persona, ¿de qué otro modo podría tener acceso a tu propio canal subconsciente?»

«la Inquisición tiene los medios para hackear prácticamente cualquier forma de comunicación, quizá tienes la misma tecnología.»

«Olvidaba lo terco que puedo llegar a ser, pero no tengo tiempo para esta discusión, ¿quieres que hablemos sí o no? Podríamos salvar vidas si llegamos a un acuerdo, Eso es lo que te interesa ¿no? Salvar vidas, entonces no perdamos mas tiempo, hablemos.»

Louis miró hacia atrás y se aseguró que las tres semi sombras continuaban detrás de él.

«Pensé que ya estábamos hablando.»

«La comunicación subconsciente es muy eficiente, pero carece del toque de la comunicación presencial, persona a persona.»

«Claro, es mas fácil mentir cuando no lo haces con tu subconsciente.»

«¡¿Quieres que hablemos sí o no?! Me estoy cansando de tu infinita cháchara.»

«¿Quien lo diría? Había escuchado que adoro escuchar el sonido de mi propia voz, ¿es eso falso entonces?»

La voz tardó en responder esta vez hasta que finalmente dijo:

«Estaré en la nave esperando por ti. Piensa en todas las vidas que puedes salvar si detienes esta guerra.»

«Espérame, voy por ti.»

Alphonse se aproximó con un trote ligero, las chicas se les unieron, lo habían escuchado todo en sus mentes, Louis les había retransmitido cada palabra.

—Es claramente una trampa. —Alphonse intentó no levantar la voz demasiado.

—La cual aparentaremos haber mordido. —Louis no dejó de caminar hacia su objetivo.

Cuando alcanzaron a la multitud la sorpresa de la gente fue mayúscula cuando se encontraron con su Profeta caminando entre ellos. Todos comenzaron a inclinarse o incluso a arrodillarse y a exclamar «Profeta, Profeta Profeta» casi en shock y en realidad bastante asustados.

—Mi amado pueblo. —Louis levantó las manos como había visto hacer al falso Profeta.— Necesito regresar a mi nave, muéstrenme su lealtad ayudándome a regresar cuanto antes.

De inmediato le abrieron un amplio camino en dirección a la inmensa nave en donde los esperaban.

 

Los Cielos de Júpiter continuará el Lunes 27 de octubre 2014

 

 

Ayudanos a continuar creciendo, comparte este artículo con tus amigos
Salir de la versión móvil