Conocí a Stephen King a través de las películas basadas en sus obras, igual que la gran mayoría de la gente. No comenzaría a leer sus libros sino hasta comienzos de los 90’s cuando tenía una fiebre terrible de «Asimovitis» (aun tengo secuelas) y una querida amiga me recomendó los libros de King para ver si me mejoraba un poco.
Recuerdo que entonces me dio la impresión que el Señor King esribía de manera magistral, pero tenía un problema terrible con los finales. Esta impresión se hizo más evidente cuando leí «The Stand» y posteriormente tuve la oportunidad de leer la versión extendida de la misma novela, y la diferencia fue del Cielo a la Tierra.
No sé si es que en esa época al Señor King lo apresuraban para terminar sus libros, o perdía la inspiración al final. Lo cierto es que la sensación que me dejó fue que sus mejores trabajos eran los más largos.
Lamentablemente después de leer mucho de KIng en esa época, le perdí la pista. Y de esa época para aca, este autor ha crecido mucho más ¡han pasado 30 años!
En todo este tiempo, el señor King ha demostrado una evolución notable, expandiendo sus horizontes mucho más allá del terror tradicional. Se adentró en dramas conmovedores como The Green Mile, una impactante historia ambientada en el corredor de la muerte, que nos dio una película magnífica. Así como también The Shawshank Redemption que también terminó en la que muchos consideran la mejor película de la historia. Y de paso nos regaló On Writing, una mezcla de autobiografía y guía para autores que se ha convirtido en una lectura de referencia obligatoria para cualquier aspirante a escritor.
A comienzos de los 2000 logró dar un cierre definitivo a la monumental saga de The Dark Tower, la obra magna que conecta todo su universo literario. Para luego sorprender con 11/22/63, una extraordinaria novela de viajes en el tiempo sobre el asesinato de JFK. Y como si no fuera suficiente, en los últimos años reinventó su carrera adentrándose con fuerza en el thriller policíaco. A través de la saga iniciada con Mr. Mercedes y la inolvidable detective Holly Gibney.

Los King una Dinastía de Autores
Lo más sorprendente es descubrir que el talento no se detuvo en el patriarca, sino que dio origen a una Dinastía de Autores. Su esposa, Tabitha King, no solo cuenta con una consolidada carrera como novelista, sino que fue la responsable de rescatar del cubo de la basura el manuscrito de Carrie. Sus hijos han seguido el mismo camino: Joe Hill (Joseph Hillström King) se ha posicionado como uno de los grandes referentes del terror y el suspenso contemporáneo con novelas aclamadas y la famosa serie de cómics Locke & Key. Mientras que Owen King también se ha abierto paso firmemente en la narrativa con trabajos como Double Feature. La pasión familiar ha llegado al punto de la colaboración directa, ya que King coescribió la novela distópica Sleeping Beauties junto a Owen. Y ha publicado intensos relatos en conjunto con Joe, demostrando que la necesidad de contar historias se lleva, literalmente, en la sangre.
Hoy que celebramos los 79 aos de este genio, no solo es un gusto darnos cuenta lo mucho que ha continuado avanzando este autor. Sino la manera fantástica en que ha conseguido transmitir su legado a través de su familia.