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Los Cielos de Júpiter: La Garra se Cierra…

Nota del Autor:
Saludos a todos los amigos de La Cueva del Lobo y fanáticos de Los Cielos de Júpiter, el día de hoy estuve sin energía eléctrica desde las tres de la tarde, en estos momentos son las ocho y cuarenta, intentaré escribir lo que pueda, pero evidentemente será un capítulo bastante corto.

Los artilleros de la Rebelión abrieron fuego sobre las naves de la Inquisición que habían quedado ocultas tras la nube de polvo, las explosiones no podían escucharse, pero las brillantes ondas de polvo que se formaron en la nube no mentían, los disparos estaban dando en el blanco.

Sin embargo por mucha confianza que Sheila tuviera en su gente sabía que bajo aquellas circunstancias no podía esperar que acertaran sobre todas las naves enemigas. Los disparos que salieron de la nube de polvo corroboraron sus sospechas, algunas de las naves enemigas habían sobrevivido y se habían puesto a rango de disparo.

—No evadan, repito, no evadan, sigan ganando distancia, concéntrense en alcanzar la posición objetivo.

Las estelas que las balas dejaban en el polvo permitieron a Sheila hacer el cálculo, sabía que podrían resistir algo como aquello. En efecto su fragata recibió muchos de aquellos disparos, los impactos zarandearon el vehículo malamente, los instrumentos mostraron fugas de atmósfera en varios puntos, pero nada que los nanites no pudieran reparar con tiempo.

Las naves enemigas comenzaban a emerger de entre la nube de polvo y escombros, para sorpresa de la Almirante eran muchas mas de lo que ella había calculado.

—Repitamos toda la operación, con esta segunda oleada tenemos que acabarlos.

Los misiles saltaron de la fragatas Rebeldes y no muy por detrás iban los disparos de los cañones, pero el enemigo fue mas astuto en esta ocasión, no vaporizaron los misiles, se concentraron en evadirlos mientras los láser se concentraban sobre las balas. Sheila ordenó que los misiles explotaran aunque no hubiesen hecho ningún impacto, pero el efecto no fue el mismo.

—Este comportamiento no lo consigue una inteligencia artificial, estas naves tienen que estar controladas a distancia. —La D’Aramitz reflexionaba en voz alta sabiendo que Rackham la escuchaba.

—Opino lo mismo. —Respondió Louis casi de inmediato.— Pero no te hagas ilusiones, no detectamos ningún tipo de señal ni saliendo ni entrando a ese grupo de batalla.

Las naves rebeldes vomitaban balas y misiles como si no hubiera un mañana, pero las naves de la Inquisición no se quedaban atrás y continuaban aproximándose a toda marcha.

Con los aparatos enemigos ya mas próximos Sheila tuvo la oportunidad de detallarlos mejor. Las naves enemigas estaban tremendamente golpeadas, pero ninguna de ellas retrocedía.

—Prepárense para el impacto, ninguna de esas naves pretende sobrevivir, dispersen la formación.

—Pero Señora Almirante ¿no nos retrasará eso?

—En efecto Ariadna, pero sobreviviremos, me apuesto lo que quieras a que esas fragatas vienen cargadas de explosivos.

La formación Rebelde que hasta entonces había maniobrado en una formación bastante cerrada comenzó a dispersarse, las naves de la Inquisición comenzaban a cerrarse a su alrededor en un abrazo mortal.

 

Los Cielos de Júpiter continuará este Lunes 30 de Junio 2014

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