En el capítulo anterior terminamos con la Mayor Kusanagi siendo sido descubierta cometiendo un asesinato en medio de lo que ellos creían era una operación encubierta. Pero que ya había sido previamente filtrada a la prensa.
En este episodio nos encontramos con las consecuencias.
¿Quién ha traicionado los movimientos de la Sección 9 a sus enemigos? ¿Cómo fue que consiguieron atrapar a la Mayor en aquel embrollo legal? Y ¿Quién se beneficia de todo ello?

Con el envolvimiento de los medios y la prensa en este caso, hasta el Primer Ministro de Japón es arrastrado. Pero el sujeto es duro, se niega a dar ninguna declaración. Por detrás de él ya se está moviendo todo el aparato burocrático para al menos aparentar que aquella operación estaba ocurriendo fuera de la ley, y que la justicia va a cumplirse.
Mientras todavía tiene tiempo para actuar la Mayor intenta ponerse en contacto con un antiguo amigo que trabaja para la Inteligencia de «Ghorantl» la nación que al parece está detrás de todo este misterio.
Pero al llegar al sitio del encuentro, Kusanagi descubre que su amigo «Sabiro», está huyendo a toda prisa del lugar, y Togusa casi es atrapado en una explosión que vuela el lugar por los aires.
La Mayor postula que aquel fue un ataque de «falsa bandera» creado por los propios agentes de Ghorantl, para lograr hacerse pasar por víctimas, y conseguir que el tratado comercial que están buscando pase con mayor facilidad.
Pero la mayor se encuentra terriblemente cínica frente a toda la situación…
Me encantaron las expresiones en todo este capítulo.
A medida que avanza la historia descubrimos que la cantidad de dinero implicada en aquel tratado comercial es colosal.
Eventualmente le toca a la propia Mayor presentarse ante la corte, sinceramente queda preciosa en ese uniforme. El cinismo no se le ha pasado, es como si estuviese entregada, derrotada, dispuesta hasta que la maten…
Durante el juicio la Mayor suelta una disertación filosófica que deja al abogado acusador con los ojos claros y sin vista.
Durante uno de los descansos, el Jefe Aramaki NO le dice a Motoko que se escape, pero se va al baño y se despide de ella.
Entre Batou y la Mayor se montan toda una escena de secuestro para intentar que ella escape. ¿Lo logrará? Lo veremos en el próximo episodio.
Por cierto el próximo episodio es el último de esta temporada. Una verdadera lástima, voy a extrañar esta serie.